El salón de masajes
El salón de masajes
En principio, los salones de masaje no son empresas de prostitución, porque oficialmente no se realiza sexo (pagado). Pero muchas veces, esto sucede de una y otra forma. Por eso, muchos salones de masajes se incluyen bajo “empresas sexuales” y tienen que tener una licencia concedida por la municipalidad (alcaldia). La mayoría de los salones de masajes no la tienen y el riesgo de trabajar en un salón así es, que son ilegales y así pues prohibidos.
Si no quieres tener intimidad con alguien, pero no encuentras desagradable masturbar a alguien, o hacer que llegue al orgasmo cuerpo a cuerpo (B2B-body to body), este trabajo puede ser algo para ti. Si no tienes ningún inconveniente de que alguien te toque el cuerpo, este puede ser un buen lugar de trabajo para ti.
Las diferentes formas “nuevas” de masaje son populares. Si miras en Internet, te darás cuenta de que se ofrecen muchos masajes eróticos, exóticos. Por ejemplo Tantra, a veces combinado con Reiki o Hot Stone.
Si te gusta dar masajes y profundizas en las diferentes técnicas, ésta podría ser una forma muy agradable de ganarte el dinero. Sobre todo por las formas “exóticas”, la demanda aún crece.
Las ventajas de trabajar en un salón de masaje:
- Si no tienes ganas de tener intimidad con alguien, este es un buen lugar para trabajar.
- Si sólo das masajes y no te metes el dedo a la vagina o algo semejante, este trabajo es seguro porque no corres ningún riesgo de contraer una ETS (enfermedad venerea).
Las desventajas de trabajar en un salón de masaje:
Dar masajes es un arte. Cuesta mucha energía y literalmente es un trabajo físico “pesado”.


